domingo, julio 12, 2009

Al fin y al cabo


Y te vas
Cómo recordar abrigarnos
El mar ya no estará
Mis ojos
Se perderán
Las calles de los sueños
Recorren
Laberintos
Que de improviso
Nos perderán
Preguntas si lo que escribo
Es por ti
No es más que un suspiro
Que es para ti
Te lo puedes llevar





(Para leer lentamente. Clickear título)

domingo, julio 05, 2009

Como usted, quién lo diría

Cuando miro hacia atrás, no es porque memorias de esos tiempos vinieron a importunar las variaciones incoloras de los días. Más bien es una brizna de olvido; de aquel que, si hay algo que no hay, decía Borges. Olvido que llega para mostrarte lo que no está, por medio de lo que se conserva, pero que solo para tí no tiene un sentido actual. Esa casa en la que ahora habitan otras gentes; las escaleras que conducían de la calle hacia el piso alejado y protegido del bullicio y del calor de esperadas tardes. Las risas, los pausados espacios, los juegos simples.
Los crujientes tablones que a nuestros pasos anuncian. Cuándo fue la última vez que los oí. Cómo haberlo sabido en ese preciso instante, para advertir la previsible nostalgia del adiós.
Porque somos al menos algo, digo. Pero, qué somos.
Tal vez aquellas sombras en el camino hacia tu casa.


*********


Y tu que me decías que en amores
De todos tus recuerdos los mejores
Eran mios
Aquel que cada noche deseabas
Aquel que cada día más amabas
Sempre io
Y hoy el que se siente abandonado
Aquel que en tu recuerdo está olvidado
Sono io
Un perro fiel cansado por los años
Soñando de un amor desesperado
Propio io
Más si después que el tiempo haya pasado
Recuerdas que tan solo uno te ha amado
Sono io


(Clickeando el título baja el álbum 33 años)

martes, mayo 12, 2009

Aquella última vez

Aquel camino me pareció venido de uno de esos sueños en los que reconoces que hay algo que no es real. Y no cualquier cosa. Sin embargo no por ello se desmerece la calidad de experiencia que supone. 
Me vi de  pronto en el cortejo.  Como esa lejana vez en que por primera ocasión fui a aquel cementerio e ingresamos, estoy casi seguro, por los mismos sitios. Cuando visitamos, por única vez juntos, la tumba de mi padre y  me insististes que la besara. Me parecía tan repulsivo besar una lápida. Luego, con igual sensación de irrealidad, verte atacada y yo retenido, hasta que llegó un guardia con esos sombreros de cazadores que usaban, blancos y circulares, que te defendió. Curiosamente tenía el nombre de mi padre.
Ahora no al acompañarte sino al acompañarme, porque te supongo lejos de aquí, me llegó el aroma del rio. Fue como  una estela y me hizo pensar que era casi natural que una mujer que había vivido  en esta ciudad, que había caminado sus calles y pasado el tiempo que pasaste junto al Guayas, en la despedida, nos envolviera su fragancia.
Conforme transcurre el tiempo voy notando más tu presencia.
Los otros son como el lecho de donde debemos extraer del lodo, las pepitas de oro. Y encuentro muchas en la vera de esos días que compartimos.
Vuela, eres libre.

sábado, mayo 09, 2009

Michel Petrucciani

Cuando conocí a Petrucciani me emocionó su música y su historia. En el documental del cual este es mi segmento preferido, que lo he visto igualmente varias veces, siento esa vivencia de familiaridad, de travesía que, aunque por rutas diferentes, se asemeja.
A una persona entrañable, le escribía  con respecto a un ser querido para ambos que murió hace poco, diciéndole que su lección era la lucha por sus sueños. Sueños que he llamado hace poco, en otro lugar aquí, cándidos y simples, pero que viéndolo bien, eran los goznes que unían su vida con la realidad. 
Siempre las ocho monedas que nos entrega la vida son insuficientes, pero cuánto pueden hacer algunos con ellas.
Esa entrada a la que me acabo de referir, la concluí, sin proponérmelo, haciendo una variación de lo que dice Petrucciani al final.
Los bellos paisajes de su lugar de origen, con lo que representa, lugar del que reconoce  estar  muy pero muy lejos. Sin nostalgia, porque cuando el presente es más luminoso que el ayer, el pasado muestra su verdadero rostro.
Alguna vez le dije a alguien, en una situación particular, que volver a vivir el pasado, jamás.


Comentarios adicionales: subir el piano, mirar arriba, mostrar el esfuerzo de hacerlo, aceptar la broma del viento... También odio decir adiós, pero como decía Cavafis, uno nunca sabe cuándo está diciendo adiós.  El tema se llama Looking Up.

(Para ver el video hay que tener instalado RealPlayer)

Si lo puedes perder, es porque ya estaba perdido.

miércoles, abril 29, 2009

Intensa y perfumada; si te descuidas, te dolerá.

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jueves, abril 23, 2009

Mi rico y loco sueño*


Flores de intensos colores 
Sueño en mis noches 
Para que las esparzas tu sobre mi Cuerpo 
Y después con tus sabias manos 
Acaricies todo rincón 
Arrastrando sus pétalos
Por cada centímetro de mi piel 
Esa mirada tuya que se cruza con La mía 
Y que en su brillo
Me está  invitando 
Al dulce goce del placer 
Siento que me abrasan tus dedos Suaves 
Sobre mi pecho, caricia sin fin 
Principio de ritual, tus labios sobre los míos 
Que anteceden  a otro beso 
Con tu lengua también sabia 
Me estremezco con un inmenso placer 
Deseo abrirte  todos mis poros 
Penetra en ellos cual mota de polvo 
Sigamos con el movimiento de la danza 
Sensual  que nuestros cuerpos 
Acompasados marcan
Música celestial nos acompaña 
Nuestro deseo cabalga hacia el infinito 
Nada puede detenernos 
Solos,  tu y yo, tocamos el cielo 
Con nuestras manos 
Es el momento, la llama de nuestro 
Fuego se viste de los más vivos colores 
Cuando nuestras miradas se funden en una 
Cuando ya no somos dos, sino uno 
Ahí la música celestial se convirtió 
En tenue melodía de dos amantes 
Que todo lo han dado 
Y que extenuados por el goce 
Dejan sus cuerpos inertes  y preparados 
Para  recibir de nuevo la llama 
De este volcán  de  deseo 
Que nunca volverá a apagarse
Durante el tiempo que dure este 
Loco y apasionado  sueño.


* Gracias por el envío de este "rico y loco sueño", intenso.

domingo, abril 19, 2009

Tiempos


Cada día trae su luz y su obscuridad, su principio y su final.
No aferrar la arena que se marcha de nuestras manos para reencontrarse con la playa, es un gesto de sabiduría.
Hay cosas para las que, no entender sus tiempos, consigue  malograr lo que de otra forma podría ser una grata memoria.
Cuando nos  encontramos en una situación imposible, siempre hay un ángel que nos aguarda y nos pone en el camino aquello que evita el desamparo.
Un día te puso a aquel que te rescató de la soledad y de la indiferencia. 
El faro que nos aleja del naufragio, tiene una presencia justa: ni más ni menos.
Aquella canción no solo fue una manera de decirlo, fue también una especie de motivo.
Cuando después de tantas peripecias, conseguimos llegar a puerto, no hay que mirar mucho si es reino o bahía de pescadores, hay que mirar que estamos vivos.